La Alcarria, una comarca con encanto

Con Viaje a La Alcarria en mano, el libro del literato Camilo José Cela, nos adentramos en la comarca de la provincia de Guadalajara. De un vistazo ya observamos el contraste visual de toda su extensión con el verde tiñendo los campos, las montañas rocosas con pendientes pronunciadas e incluso, si estamos en julio, puede que nos llegue el aroma a lavanda.

La Alcarria esconde la magia de Cela en su viaje y, si la recorremos, podremos ser testigo de su pasado histórico. Empezaremos el viaje en Torija, pasaremos por Brihuega y terminaremos en Trillo.


Torija

A una hora de Madrid, y a menos de 20 minutos de Guadalajara, llegamos a Torija. “Un pueblo subido sobre una loma”, así lo describió el autor cuando, en 1946, comenzó su recorrido por la puerta de La Alcarria. Por esta razón, se considera que la ruta original comienza en este pueblo. El Museo Viaje a La Alcarria es el primero que ha sido dedicado a un libro y, además, se ubica en la torre de Torija para brindarle homenaje al autor. Visto el museo es hora de comer y qué mejor sitio que en uno de los restaurantes donde comió y se hospedó el propio Cela: El Salero. Aquí podrás probar los mejores platos con materia prima de la comarca y, cuando se haga de noche, puedes dormir en nuestro hotel rural y soñar con la magia del pueblo.

Brihuega

15 minutos en coche y llegamos a Brihuega. Al entrar el morado tiñe el pueblo y un aroma a lavanda perfuma el aire. Esto es por los campos de floración, dedicamos otro artículo para hablar del Festival de Lavanda durante el mes de julio. Además, es el pueblo que se configuró como localidad clave en las campañas de la toma de Toledo por los cristianos, por eso el protagonista es el castillo de la Peña Bermeja (finales del siglo XI). También esconde uno de los jardines más románticos, según dijo Cela, que se encuentra en la parte de detrás de la Real Fábrica de Paños (actualmente está cerrada). Y no podemos irnos de Brihuega sin beber de los 12 caños de una de sus fuentes. Cuenta la leyenda que las jovencitas que bebían de cada uno de los cañones encontraban novio.  

Trillo

Si Brihuega nos deleitaba con el olor a lavanda, Trillo resuena en la comarca por los saltos del río Cifuentes. Están situadas en el centro del pueblo, por lo que su acceso es fácil y se puede disfrutar de un paseo muy agradable. También destacan las montañas, Las peñas de Braña (conocidas popularmente como Las Tetas de Viana) son dos montañas gemelas que recorren La Alcarria. En diciembre de 2006 fueron declaradas, junto a su entorno, Monumento Natural por la Junta de Comunidades de Castilla y La Mancha. Aquí termina el viaje por Torija, Brihuega y Trillo. Un viaje donde hemos descubierto la magia que se esconde en los campos de lavanda, leyendas que emanan de una fuente y los saltos de los ríos que irrumpen entre las montañas. Sin embargo, La Alcarria alberga más secretos en otros pueblos de los que hablaremos en otro artículo.